Síntesis de Doctrina Cristiana

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Síntesis de Doctrina Cristiana

El Catecismo nos presenta la Historia de la Salvación del Hombre por Dios, por lo tanto ellos dos son los protagonistas.

  • Dios como creador del hombre.
  • El Hombre que recibe de Dios los medios para salvarse.

Por su conducta, el Hombre está en absoluta libertad para aceptar o rechazar la salvación.

Dios es creador porque lo ha hecho todo de la nada.

  • Ha hecho tanto las cosas materiales como las espirituales.
  • Dios es un ser espiritual, todopoderoso, creador, salvador eterno, infinitamente bueno, dueño y señor de todas las cosas.

A través de la Creación conocemos a Dios; también por medio de la Revelación.

  • A Dios lo conocemos con el nombre de Padre.
  • A través de la Revelación es como Dios nos dice de Sí mismo y del hombre.

Las fuentes de la Revelación son la Sagrada Escritura y la Tradición.

Las dos transmiten lo que proviene de la palabra de Dios; proceden de una misma fuente y son los dos canales por los que nos llega el contenido de la Revelación.

  • La Sagrada Escritura nos hace llegar las verdades reveladas por medio de la Biblia.
  • La Tradición se sirve de la predicación oral.

El Concilio Vaticano II insiste en esto de un modo particular en el documento "Sobre la Divina Revelación" n.9.

La Biblia Católica es una colección de 73 libros inspirados por Dios.

En la Creación, Dios creó todo en 7 días.

  • Las creaturas más perfectas que creó Dios son los ángeles y los hombres.
  • Los ángeles son seres espirituales, creados por Dios para adorarlo y servirle como mensajeros.
  • El hombre es un ser creado por Dios a su imagen y semejanza, compuesto de cuerpo y alma.
  • El primer hombre creado por Dios fue Adán. Adán tenía dones especiales, que perdió al igual que Eva por desobedecer a Dios.

Adán y Eva perdieron la presencia de Dios en su alma, que es lo que llamamos Gracia.

Nosotros también perdemos la gracia si después del Bautismo pecamos; es decir, si ofendemos gravemente a Dios, pero podemos recuperarla por una conversión sincera del corazón y por el sacramento de la Reconciliación.

Hay diferentes clases de Gracia; por ejemplo:

  • Gracia actual, auxilio que Dios da al alma para ayudarla a evitar el mal y hacer el bien en orden a la salvación.
  • Gracia santificante o habitual que nos es dada en el Bautismo y nos hace amigos de Dios.
  • Gracias de estado concedidas por Dios a cada uno en razón de su estado de vida, su profesión, sus necesidades momentáneas.

Conservamos la Gracia si amamos a Dios, cumpliendo su palabra y aceptando lo que nos manda.

Dios nos ama tanto que, después del pecado de Adán y Eva, no nos abandonó. Nos prometió un Salvador, que es su Hijo Jesucristo, que murió por nosotros y al tercer día resucitó.

Para encarnarse, es decir, hacerse hombre, escogió a una creatura especial, María, concebida sin pecado original, obediente a la voluntad de Dios y fiel hasta el último momento.

Todo esto que sucedió ya estaba anunciado en el Antiguo Testamento que es una prefiguración de lo que vendría con la Nueva Alianza, es decir, el Nuevo Testamento.

Para ser Madre del Salvador, María recibió de Dios dones especiales: Inmaculada Concepción, Virginidad Perpetua y Asunción al cielo.

San José, el esposo de María, cuidó de Jesús durante su infancia.

En la vida de Jesús encontramos diversas etapas: infancia, vida oculta, vida pública, pasión, muerte y resurrección.

  • Durante su vida pública Jesús hizo milagros y enseñó a los hombres su doctrina, antes de morir en la Cruz, para luego resucitar.
  • Lo que Jesús predicó lo conocemos con el nombre de Buena Nueva o Evangelio.
  • El tema central de su predicación es la llegada del Reino de Dios y que el hombre puede obtener la salvación mediante la muerte al pecado. Las enseñanzas de Jesús podemos resumirlas en las Bienaventuranzas, todas ellas coronadas por la caridad.
  • La vida pública de Jesús termina con su Pasión, Muerte y Resurrección. No sólo la muerte de Jesús es importante para nuestra salvación, sino también su resurrección, pues si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe.
  • Al resucitar Jesús está sentado a la derecha del Padre. Esto quiere decir que tiene la misma gloria y poder de Dios Padre.

Para continuar su obra de salvación en este mundo, Jesús nos dejó su Iglesia que es la comunidad de bautizados que creen en la persona y doctrina de Jesucristo.

La Iglesia fundada por Cristo inició su actividad el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo bajó sobre los apóstoles y los transformó espiritualmente y les transmitió sus dones para predicar las enseñanzas de Jesús.

La Iglesia es Una, Santa, Católica y Apostólica.

Jesucristo sigue presente en la Iglesia también a través de los sacramentos, que son signos visibles instituidos por Cristo para comunicar la gracia; es decir, para santificarnos.

  • La Iglesia es depositaria de los sacramentos.
  • Son los medios de salvación que Jesucristo dejó en su Iglesia para los hombres.

Cristo también nos exige cumplir los mandamientos que Dios Padre dio a Moisés.

  • Decimos que son medios de salvación porque el mismo Cristo dijo "Si quieres llegar a la vida eterna, cumple los mandamientos".
  • Con la autoridad que recibe de Cristo, la Iglesia establece leyes para que cumplamos mejor la Ley de Dios. Estos son los Mandamientos de la Iglesia.

El hombre debe cumplir los mandamientos y debe cambiar interiormente, imitando a Cristo. Esto lo hacemos rechazando el pecado e imitando las virtudes que Cristo practicó.

  • Debemos conocer y estudiar todas las virtudes, tanto las Teologales: Fe, Esperanza y Caridad; como las Morales. Entre las virtudes Morales hay cuatro muy importantes que se llaman Cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza.
  • Sabiendo que en el Bautismo recibimos de una manera infusa las virtudes Teologales, debemos aumentarlas con los Sacramentos.
    • Es necesario también practicar las obras de misericordia, tanto las espirituales como las corporales.

Cuando pecamos estamos rechazando la salvación.

Existe el pecado original, el pecado mortal y el pecado venial.

El pecado mortal mata la vida de Dios en el alma. Para que un pecado sea mortal se necesita: materia grave, pleno conocimiento y libre decisión. Llegamos a los pecados por los vicios, que son malos hábitos adquiridos por repetición de actos.

Cuando queremos tener un trato amistoso con Dios debemos comunicarnos con El, y esto lo hacemos a través de la oración.

  • Hay diferentes clases de oración: corporal, vocal, cantada, mental y litúrgica.
  • En la oración podemos pedir a Dios cuanto queramos, siempre con sinceridad y humildad, pero sin exigencias y dispuestos a aceptar su voluntad.
  • También debemos rezar a la Santísima Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra y la mejor intercesora junto a su Hijo.

Imitar a Cristo es la mejor manera de llegar a la salvación, teniendo presente que cada uno de nosotros tiene una vocación, llamada que Dios hace a cada uno para realizar su misión en la vida. Para esto no estamos solos; pertenecemos a una sociedad donde debemos buscar el bien común, usando nuestra libertad para elegir lo más conveniente.

Nuestro paso por esta vida termina con la muerte, que es la separación del cuerpo y el alma. Nuestra alma tendrá un juicio particular y otro universal, sabiendo que por nuestras obras podremos alcanzar el cielo eterno o la condenación eterna en el infierno, o pagar por nuestras culpas en el purgatorio para después pasar al cielo.

Autor: 

Redacción Church Forum

Fuente: 

Church Forum www.churchforum.org